Estabas cubierto de esas escamas grises, como cuando la piel se reseca por los años así tan simplemente..
No me acuerdo si realmente habías envejecido, porque no parecías geronte.
perecías cansado de verme rasguñada por las uñas de la metáfora absurda.
No recuerdo si me viniste a buscar, o a hacerme saber algún recado; simplemente permanecías allí, firme..
Muy firme..
Como quien no quiere la cosa, esperando a que mi corazón dejara de bombear.. así de repente..
Cuando aquello ocurrió, me tomaste de una pierna y me arrastraste por el suelo, haciéndome acabar con mis propias sombras, matando toda huella que alguna vez habré dejando, olvidándome de mi misma, para formar parte de sucio séquito de los muertos caminantes...
basta..
Elsa pito
guayasamin
me encantó este
ResponderEliminarme mató leer esto
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