organizando mis derrotas,
donde el reflujo este ya no sera juntos
porque en los segundos, minutos y y horas
ya no me elegís.
por que no me solías escribir
y hoy espero esa nueva carta que no llegara
por que el flujo sera soledad
por que los cambios están y no los vez
por que el juntos no estará
por que me derrote desordenado
y sin tu infinitamente enamorada como decías
ya no me ordeno.
ahí estaré organizando esta derrota
buscando cada segundo, cada minuto, y cada hora...
benjamin
6/12/13
4/12/13
si...son las mañanas
es ahí donde flota,
entre lagañas, sudor y tostadas
ahí donde la piel se estremece
donde se secan las ideas
después de los sueños
cuando tus manos de budín
contagian mis yemas de caramelo
es ahí, se define el principio y el fin
ahí vimos las carnes y el amor
ahí vimos las caricias,
el olor de la humedad
y ahí nos hicimos.
sera el despertar de amanecer,
la calma de verte a mi lado,
el ahogo de los temores,
ahí donde lloramos de a dos
y dejamos los unos
ahí justo, justo ahí
nos estremecimos sin mas
donde el crista de tus lentes
y el crista de nuestras lagrimas
siguieron flotando
fue justo ahí,
que nos fundimos como el acero caliente
entre los abrazos
y ahí sentimos
ahí tocamos
nos buscamos
y no nos soltamos.
y...paso ese algo
no se, ese que no se explica
que se siente
con esos pechos cargados de futuro,
con esos labios mojados sin espanto
con ese limite levantando peras
ahí tal vez perforemos
las rocas y las piedras
ahí tal vez serán cenizas
y renacerán las rosas de la piel que nos vimos
aquel día, ese primer día.
ahí, ese algo, esa calma estuvo.
no sabemos por que
pero esta.
y ahí volvemos
buscándonos,
renaciendonos, reencontrándonos
y si reenamorandonos.
rompiendo cadenas,
abriendo los barrotes de la cárcel de miedos,
pisando firme y aullando en el cielo.
las palpitaciones no mienten
nos sentimos demás,
de nuevo y ahí estaré
como siempre
buscando tu sonrisa colgada de la mejilla
y ahí tal vez mañana por la mañana
sigamos buscándonos...
benjamín
es ahí donde flota,
entre lagañas, sudor y tostadas
ahí donde la piel se estremece
donde se secan las ideas
después de los sueños
cuando tus manos de budín
contagian mis yemas de caramelo
es ahí, se define el principio y el fin
ahí vimos las carnes y el amor
ahí vimos las caricias,
el olor de la humedad
y ahí nos hicimos.
sera el despertar de amanecer,
la calma de verte a mi lado,
el ahogo de los temores,
ahí donde lloramos de a dos
y dejamos los unos
ahí justo, justo ahí
nos estremecimos sin mas
donde el crista de tus lentes
y el crista de nuestras lagrimas
siguieron flotando
fue justo ahí,
que nos fundimos como el acero caliente
entre los abrazos
y ahí sentimos
ahí tocamos
nos buscamos
y no nos soltamos.
y...paso ese algo
no se, ese que no se explica
que se siente
con esos pechos cargados de futuro,
con esos labios mojados sin espanto
con ese limite levantando peras
ahí tal vez perforemos
las rocas y las piedras
ahí tal vez serán cenizas
y renacerán las rosas de la piel que nos vimos
aquel día, ese primer día.
ahí, ese algo, esa calma estuvo.
no sabemos por que
pero esta.
y ahí volvemos
buscándonos,
renaciendonos, reencontrándonos
y si reenamorandonos.
rompiendo cadenas,
abriendo los barrotes de la cárcel de miedos,
pisando firme y aullando en el cielo.
las palpitaciones no mienten
nos sentimos demás,
de nuevo y ahí estaré
como siempre
buscando tu sonrisa colgada de la mejilla
y ahí tal vez mañana por la mañana
sigamos buscándonos...
benjamín
9/11/13
imprimiendo impresiones de los 90
Festeje mi primer y única impresa como el campeonato
mundial, tenía esa emoción, eran los 90, era lo más, tenia…no se ponele que
unos 8 o 9 años, era navidad, y corría como loco esperando las 12, mientras
tiraba unos cohetes que duraban como la realidad, pero eran así, una familia
unida, champai de oferta, sidra para los grasas y sonrisas a vida realizada.
La cosa se puso excitante cuando llegaron las 12, ese
horario milagroso, donde la gente tiraba su guita en luces efímeras, perros
ladrando como si fuera la última vez, una tía de no sé quien que acotaba algo
de que escuchan 7 veces más, las copas golpeaban su chin chin, y el ruido a
bolsa sale del comedor, todavía hay una prima que creen en ese viejo gordo disfrazado
para el polo norte, en los 35 grados del conurbano que viene con regalos, así
que no se puede decir nada, y claro como no me iba a gustar ser el grande que
sabia ese secreto genial? Así que seguí el juego.
Unos meses atrás en esos delirios grandilocuentes se le
ocurrió a mi viejo compra una computadora era la gran novedad, era lo que había
que tener, en esa casa alquila con un mal calefón, pero tener una computadora, te
daba estatus, te premiaba el haber llegado a no se donde, pero te ponía ahí,
dentro de los tipos que fuman de costado y usan zapatos lustrados. No había
internet ni nada de eso, de hecho no teníamos ni teléfono, pero la computadora
estaba, y hasta tuve una profesora, una tipa fea, con pelo largo y lacio, unos
cachetes prominentes y una tonando horrible con mezcla de saber ingles y
adenoides. Solía llegar tarde a esas clases de media hora en la que me
explicaba que era un disco rígido y no sé que mas que todavía hoy no se, como funcionaba
ese Windows, que no era ni el 95, tarde llegaba, si , en la esquina había un
torneo de yoyo fascinante donde hacia el columpio, el perrito y no se que mas,
hoy viéndolo de lejos, era una pelea del viejo mundo contra el nuevo, de la
diversión estúpida o la más estúpida, era para los viejos nostálgicos una
guerra de culturas, que se yo, para mí era eso, estar en la esquina donde nadie
me rompías las bolas.
Pero volviendo al tema, tenía la computadora, el gran lugar,
con su mesa, su silla y su propia habitación, que era la de mi hermana, y a
donde fue? Si a dormir a mi pieza. Pero faltaba algo, y ahí, justo ahí donde más
lo necesitábamos aparece mi tio, con su cara de agrimensor triunfante, su
pelada brillosa, su caminar pelotudo, y una sonrisa para el cachetazo, me
llama, cómplice con mi viejo, vengan tengo tu regalo…ahí viene la gran alegría,
una IMPRESORA, si señores la impresora usada en blanco y negro, esa que hacía más
ruido que la mierda, esa que se usaba con las hojas con los agujeritos al
costado para romper, esa misma que nunca use para nada, esa alegría inmensa,
ese salto, ese abrazo con mi viejo faaa. Ahí estaba la impresora, el plan
perfecto. No se para que la iba a usar, pero era el futuro, lo tenía en mis
manos, estaba conmigo, era un pibe de avanzada podía inflar el pecho en el
barrio, podía decirle que a pesar de no tener teléfono, de tener una madre
cornuda, viajes al Brasil con la plata de nadie, una abuela infeliz, primos en
Disney con caras de boludos, más un abuelo con cáncer, ese era, el pibe con
impresora, contento fui, camine, la puse, desesperado, cuando veces esperece
cientos de pibes pidiendo que quieran usarla, no recuerdo ni 4 o 5 veces en
funcionamiento. Eran los 90, era efímero, eran luces de a ratos, eran viajes y
deudas, eran autos rotos, era la sonrisa de mi tia sintiéndose en parís de los
30, era el arte del humo, era mi experiencia con el neo mundo, con el
neoliberalismo, era sentirme más cerca de la grasa de tio que ahora tenía una
impresa mejor y me daba sus sobras, que a su vez viajo por Miami y nosotros por
rio, era acercarme al sueño, recuerdo a mi madre feliz con su sonrisa engañada,
su labios de sabor a poco.
Recuerdo a esa impresora en un cajón de otra casa alquilada,
llena de polvo, recuerdo que era un recuerdo, recuerdo las peleas por
guita, recuerdo el contar monedas. Recuerdo al brillante de un amigo mientras
juntábamos guías de teléfono ya con 14 o 15 años, para venderlas y salir a
bailar proponer venderla para comprar una bolsa de porro, quien hubiera dicho
que no? Tal vez mi tio con su pelada mas pelada y su pelotudes mas pelotuda,
capas que mi tia con sus 90 tatuados en la piel hasta el dia de hoy, mi vieja
imposible, ni se acordaba de esa impreso, solo miraba un inodoro ajeno que
limpia para comer a la noche, mi viejo menos, ya no tenía casi rastro de el, y
mi hermana cada tanto se quejaba por viajar en un Citroën al cual le daba
vergüenza.
Ahí le dimos vida a esa impresa, se convirtió en la
expendedora de “créditos” la guita, el billete oficial del trueque, donde todos
llevamos lo que teníamos, ahí, con algún tránsfuga se la dimos, la cambiamos,
no por créditos, sino por nuestra bolsa de porro, ahí sentí que los 90 se
terminaron, que las ilusiones no existían mas, ahí en otra esquina, la
impresora no imprimía sino que se fumaba, ahí el humo de los 90, mientras más
se aguantaba el aire, mas pegaba.
benjamin
25/10/13
mirando el futuro con tus ojos
Hay días donde uno parece correr, pero en
realidad afronta desafíos y responsabilidades,
de esos que bañan todo de una aspiración más
que superadora.
Pero también hay mañanas donde las imágenes
traen a las palabras.
El 20 de Octubre del 2010 caminaba por el
pasillo de un galpón,
empaquetando y pensando que en ese galpón
había visto a compañeras llorar,
irse despedidas por no llegar a la producción,
las vi pensando con lágrimas en los ojos
si mañana tendrían la posibilidad de mantener
a sus hijos.
Solas,jóvenes
trabajadoras,precarizadas,oprimidas, pero con la fuerza necesaria
para cambiar la realidad si se lo proponían,
si podía esperar el momento adecuado
para debatir de las ideas de cambiar nuestra
realidad y la de miles de mujeres.
Esa era la perspectiva.
Ya a mitad de la jornada,cansada, el teléfono
no paro de vibrar,
aproveche una de las pocas ocasiones de ir al
baño,
miré los mensajes.
El negro me decía "Todos a callao y
corrientes, hoy asesinaron a un compañeros del Partido Obrero en el corte de
vías de los tercerizados".
No pude hacer más que tomarme más de esos tres
minutos permitidos,
lloré de odio, de odio de clase.
Perdimos un compañero, pero profundizamos su
lucha.
Aumentaron los deseos de tomar el cielo por
asalto.
Seguí caminando por ese pasillo empaquetando,
no alcanzaron los tres minutos para derramar
las lágrimas que brotaban de mis ojos.
De ahí cambio mucho, cambió todo, se
profundizaron las convicciones.
Soy parte de una juventud que dio luchas
políticas por la cárcel a los
responsables
intelectuales y materiales de ese crimen
perpetuado en contra de todos los que nos organizábamos, trabajadores y
estudiantes.
Vi llorar a Adriana en los plenarios, leí a
Pablo jurar en la tumba de Mariano vengar su muerte, vi a Magui cantar en
contra de la burocracia sindical en las concentraciones.
Con ese mismo odio, ese odio de clase, esas
convicciones que se profundizaban lo inundaban todo, la hacían mas fuerte,
había una razón más para vencer.
Hoy después estos tres años paro un segundo y
veo todas las luchas que dimos,
las tuyas, las nuestras, las mismas de Marino,
la mismas de los jóvenes que enfrentamos a las patronales explotadoras, a las
policías bravas que matan a los pibes en los barrios,
al gobierno que hablaba de derechos humanos,
mientras asesinaban a Mariano.
La de esa militancia carrerista de soldados
del patrón, que hablaba de militancia en nombre del cambio, pero nada tienen
que ver con la lucha de los trabajadores.
La que se para al lado de las patotas que
atacan a los trabajadores, del lado de los que nos niegan el
aborto,libre,seguro y gratuito, el derecho a una educación sexual laica en las
escuelas, las del papa peronista cómplice de la dictadura militar.
Que están
bien unidos y organizados para que no luchemos y no ganemos nada.Para sostener
una realidad de miseria,explotación y opresión.
No solo recuperamos murales, revitalizamos tu
recuerdo en cada jornada de lucha.
Vemos el futuro de la mano de poner todo de nosotros
para llegar a la victoria, por un gobierno de los trabajadores, sin patronales
amigas del gobierno, sin gobiernos que digan que los asesinos son modelos de
conducción sindical.
Nació Mariano, y para las luchadoras como mi
camarada Gabriela Campos que luchó ferreamente en ese pase a planta es un también la forma de
ver que hay un futuro de la mano de miles de jóvenes que vienen y vendrán.
Vamos por ellos!!! Vamos por una gran juventud
revolucionaria!!!
Vamos por vos y todos nuestros mártires.
"La vida es hermosa. Que las futuras
generaciones la libren de todo mal, opresión y violencia y la disfruten
plenamente."
Mariano Ferreyra presente ahora y siempre!!!
Clara Liz
21/10/13
Como un poeta de 1900 ( II )
No quiero caer en especulaciones de lo que no fue,
dijo ella por dentro.
Hay historias que son sabidas, aún sin contarlas desde que no han empezado,
hoy pega la nostalgia de algunas canciones, de ver tu soledad justificada.
Quien espera tantas noche de atención?
De esas que clavan la mirada en los intereses lejanos,
de discos que ya había escuchado pero sonaban distintos en tu compañía.
Hoy es domingo, y se parece mucho a ese lunes,
ese donde descubrí que ahí estabas,
desinteresado al final, y donde todo se perdía.
Como en una tosquera, se hundía todo el cariño y la frágil presencia,
la que ríe de tu imaginación e inocencias tan perfectas.
Es asi que confirme una vez más que a veces hay despedidas,
no verbales, sino de esas que solo te alejan.
Y duelen.
Que mas puedo decir? Oi de tus historias, de aquella dolorosa pérdida,
di lo que pude, sostuve más de lo que pensé que se debía.
Noches de juegos que no entendía, pero admire por su arte.
Vi ventanas que mostraban un cielo que nada tenían que ver con mis ojos.
Pero en fin, de nada valen.
Se escurren en insignificancia, como todo lo que no es acariciado por la muerte.
Ya ves, es bueno recuperar ese pedazo de metal insignificante.
Ese que nos dejo desnudos en su ausencia.
Ayer escuchaba Pequeñas Anécdotas de las instituciones,
me conmovían sus canciones.
Hoy me queda una frase que nada tiene que ver con su argumento.
"Porque yo esperé en vano que me dieras tu mano"...
Y puedo escuchar la historia de aquel día que compraste ese disco.
No e puede esperar nada más, si soy una extraña en territorio donde siempre se ven enemigos,
de esos idiotas que extrañan,
aunque el deseo de encontrarte sea tan real y posible.
No estoy muerta, no. Y no espero que nadie lo esté.
Soy tan real como todo lo que dí, tan honesta como tu dolor.
Mis palabras retrocedieron 1900 caracteres,
lo cual no es incierto en medio de la ceguera, la sordera y la indiferencia.
Una mirada como de película de terror, y la sonrisa mas linda del mundo.
Mejor me despido, como siempre los domingos son extraños,
pero los lunes cuando hay batallas que dar, son el suicidio del dolor.
Clara Liz
dijo ella por dentro.
Hay historias que son sabidas, aún sin contarlas desde que no han empezado,
hoy pega la nostalgia de algunas canciones, de ver tu soledad justificada.
Quien espera tantas noche de atención?
De esas que clavan la mirada en los intereses lejanos,
de discos que ya había escuchado pero sonaban distintos en tu compañía.
Hoy es domingo, y se parece mucho a ese lunes,
ese donde descubrí que ahí estabas,
desinteresado al final, y donde todo se perdía.
Como en una tosquera, se hundía todo el cariño y la frágil presencia,
la que ríe de tu imaginación e inocencias tan perfectas.
Es asi que confirme una vez más que a veces hay despedidas,
no verbales, sino de esas que solo te alejan.
Y duelen.
Que mas puedo decir? Oi de tus historias, de aquella dolorosa pérdida,
di lo que pude, sostuve más de lo que pensé que se debía.
Noches de juegos que no entendía, pero admire por su arte.
Vi ventanas que mostraban un cielo que nada tenían que ver con mis ojos.
Pero en fin, de nada valen.
Se escurren en insignificancia, como todo lo que no es acariciado por la muerte.
Ya ves, es bueno recuperar ese pedazo de metal insignificante.
Ese que nos dejo desnudos en su ausencia.
Ayer escuchaba Pequeñas Anécdotas de las instituciones,
me conmovían sus canciones.
Hoy me queda una frase que nada tiene que ver con su argumento.
"Porque yo esperé en vano que me dieras tu mano"...
Y puedo escuchar la historia de aquel día que compraste ese disco.
No e puede esperar nada más, si soy una extraña en territorio donde siempre se ven enemigos,
de esos idiotas que extrañan,
aunque el deseo de encontrarte sea tan real y posible.
No estoy muerta, no. Y no espero que nadie lo esté.
Soy tan real como todo lo que dí, tan honesta como tu dolor.
Mis palabras retrocedieron 1900 caracteres,
lo cual no es incierto en medio de la ceguera, la sordera y la indiferencia.
Una mirada como de película de terror, y la sonrisa mas linda del mundo.
Mejor me despido, como siempre los domingos son extraños,
pero los lunes cuando hay batallas que dar, son el suicidio del dolor.
Clara Liz
16/10/13
saliendo a buscarte
Escribías, sentada frente a esa notebook ya un poco vieja y
mañosa con su mouse, era para un periódico que esta resurgiendo y era algo
importante, era sobre unos cortes de calle de estos días movidos, te alcance
una lagrima casi hirviendo sabia que tardaría en tomarla, te mire como siempre
y tu infaltable “gracias amor”. Te deje seguir, mientras el humo de tu cigarro
dibujaba figuras extrañas con las que me entretenía, el cenicero rebalsaba de
colillas ya rotas y la tele siempre de fondo. Estaba exhausto dia largo el de
hoy necesitabas un simple tinto y un poco de nada. Por esos días me gustaba
mirar el pasado en la memoria, algo nuevo venia, pasaban esas cosas que siempre
esperaste, estábamos al asecho y casi ocultos de algún polizón, ella seguía
escribiendo y la contemplaba, me gustaba mirarla en el tiempo como sabiendo que
era real lo irreal, le echaba en cara entre risas lo cuanto que tardo en
ponerse en darle bola a su oficio de periodistas, la conocí cuando recién
empezaba sus estudios, pero todavía eran tiempos donde lo urgente le ganaban a
lo importante, donde los miedos del error, y las obsesiones de la perfección
era más que la audacia y la acción imperfecta de la cual tanto aprendíamos en
el dia oscuro, las noches de escapes buscando el fin del arco iris.
Era un departamento pobre, con lo que había en esas épocas,
siempre cocinaba como era de costumbre, era mi lugar por las noches, me
relajaba y gustaba verla llegar hablando mil cosas en el teléfono, con papeles
que todavía usabas en tu nostalgia contra la modernidad. Siempre me pedias la
tortilla de papas que con la receta de mi abuela difunta te conquiste a vos y
tu mama una vez en tu viejo hogar. Seguías siendo maniática con la cama, el
orden y esas cosas, yo creo que ya las había asimilado y ni me metía, solo me
reía a veces para que te enojaras.
Los años nos había dejado asimilar nuestras manías y
costumbres, pero todavía estábamos lejos de la rutina en esos días un poco
grises de fugas, escondites y miedos, los ritmos de la vida era con
taquicardias, soñábamos a diario y así vivíamos, habíamos podido recuperar esa
frescura que habíamos perdido en los días de perros, siempre te contaba lo
mismo, y como la había perdido y como le habían dicho, también los sobresaltos
no nos dejaban ser rutinarios a diario, pero nos gustaba tener nuestros
rituales de viejos, el diario de los domingos, los brazos enterrados por las
noches y el beso al dormir. Si era rutinario también, pero era distinto,
alegre, pasional, nos reinventábamos en cada esquina, había eternidad, nos
caíamos pero la mano del otra levantaba al caído, paseábamos por nuestros
cuerpos con el ardor de la primera mañana donde mostramos nuestras pieles, no
éramos idealistas, algo siempre había, no lo sé, pero era eterno, era profundo,
había calado hondo, dejamos marcas, cicatrices de esas que cuelgan en las
cruces de la cotidianeidad.
Todavía te miraba y caí rendido, te escribía sin prisa
versos y poemas de colores en tu vientre y las nalgas, podía enfrentarme al
mundo con mis gritos, con oratoria y verborragia, podía ser cruel y dañino,
pero caí, rodaba en tus pies y tu miel en la mirada. Soñaba por las noches en
ser tu guardián de tus labios, reíamos mientras jugábamos en nuestros cuerpos
después del placer. El hábito en las grandes pasiones seguía vivo, y nos miraba
de reojo, no había demasía en esas paredes que transpiraban de la humedad y
amor.
Hoy me levante así, “perdón si me vez lagrimear, los
recuerdos me han hecho mal” canta el polaco en esta pieza desierta de algodón y
caricias, veo como el tiempo sirvió para que la lluvia y el sol hagan los suyo
con las plantas y sirvan para eso, para crecer.
No sé donde estarás, el miedo al abandono me paralizo por las noches,
todavía tengo tu retrato un poco opaco por los años, la mala impresión y el
humo de este cigarro, pero me deja ver tus pómulos frente a los míos, la
declaración de amor entre llantos con el miedo que tenias al perderlo todo en
esa tarde de acha y la vía, el verte cuando te dije que te amaba por primera
vez, el mensaje del noviazgo. Sentí tu pecho al llorar lleno de miedos del
pasado, cuando temblaba y me contemplabas.
Hoy me levante, me golpee y así Salí a buscarte…
benjamin
14/10/13
Como un poeta de 1900
los lunes suelen ser el homicidio del domingo. un día para escuchar Pink Floyd y sentirse contento de ser sobreviviente del mundo de lo racional. Así vamos aguardando nudos en el estomago, a veces ni estando detrás de la luna uno puede esconder algunas cosas. Entendí la vida a los seis años, cuando vi que lo único que realmente aleja a las personas es la muerte. A los ocho entendí que el dolor era algo que también se sentía en el cuerpo, en las vísceras. Año tras año la experiencia volvió duras las capas de la piel, hasta un día una armadura brota por debajo de mis uñas, de mis cejas, de mis pestañas.Nunca necesite quitarla de mi, excepto para oír alguna canción, escribir alguna poesía, apreciar alguna dibujo o pintura, siempre después de ese instante volvía a crecer.Hoy veo mas excepciones, que nunca salieron bien. No todo desata nudos en el pecho y las pupilas. Aprendí que ser niña y luego mujer era un camino donde no solo necesitaba armadura, sino armas. Y ya me ves, hoy lunes sin armas ni armaduras, solo piel y sangre. A veces duele o inquieta. Mañana guardare algunos recuerdos y estaré orgullosa de mi honesto desarme.Mi camino como siempre es solo llevar mi alma a que arda en las calles. Un gusto oír sus canciones. Le dejo un pedazo de chapa metálica, empobrecida. Que algo aprendió. A resistir. Ya volverá a crecer.
Clara Liz
Clara Liz
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